ESPACIO LITERARIO/IMÁGENES POÉTICAS

LITERATURA FRANCESA,VIVIERON LA 2ª GUERRA MUNDIAL

Brive-la-Gaillarde

Brive-la-Gaillarde (Photo credit: Wikipedia)

English: The courtyard of Mission San Luis Rey...

English: The courtyard of Mission San Luis Rey de Francia, with the first pepper tree Schinus molle planted in California (1830) behind the arch. (Photo credit: Wikipedia)

English: The courtyard of Mission San Luis Rey de Francia, with the first pepper tree Schinus molle planted in California (1830) behind the arch. (Photo credit: Wikipedia)

jacques-de-bourbon-busset-portrait-noir-et-blanc

JACQUES DE BOURBON BUSSET (FRANCIA,1912-2001)

FUENTE :  http://www.epdlp.com/literatura.php

 

Escritor francés nacido en París. Miembro de la Academia Francesa, ferviente cristiano, fue autor de una notable obra literaria en la que adoptó como único nombre su egregio apellido, le gustaba definirse como un campesino apasionado de la metafísica. Era descendiente, por línea paterna, deSan Luis Rey de Francia, de Juan sin Miedo y deCésar Borgia, y por parte de su madre del célebre astrólogo y matemático Laplace. Tuvo la suerte de compartir estudios con Georges Pompidou, Roger Caillois y Simone Weil. Pasó la mayor parte de la Segunda Guerra Mundial como prisionero alemán. De Gaulle le nombró en 1944 presidente de la Cruz Roja francesa. Ese mismo año se casó con Laurence Ballande, alrededor de la cual giraría su creación literaria. Prueba de ello es su Le Livre de Laurence, diez volúmenes dedicados a su mujer y descritos por la crítica como un epitalamio perpetuo a su mayor gloria. Vinculó su actividad política al europeísmo y fue director del gabinete de Robert Schuman cuando éste era ministro de Exteriores en 1948. En 1957 ganó el premio de novela de la Academia Francesa por Le Silence et la Joie y en 1981 ocupó en la Academia Francesa el sillón que en su día correspondió a su antepasado Louis de Bourbon-Condé.  © Ramón Pérez-Maura

TEXTOS :

Le silence et la joie (fragmento)

“ Perdóname, Françoise, no dejo de respirar por ti, ésa es mi vida. Siento que todo depende de las próximas semanas. Tengo treinta y cinco años y ya pasó la edad de alimentar falsas esperanzas.
En el transcurso de estos años he respetado tu duelo. Luego, hace un mes, logré comprender que siempre te he amado. Parecía que te avergonzara, pero no huiste de mí. Y cuando evoqué el recuerdo de Henri, tú no respondiste. Yo sé cuánto le amabas y cuánto he sufrido. Jamás, te lo juro, si te conviertes en mi esposa, trataré de socavar el amor que sentías por él.
Soy obstinado, torpe. Cuando tenía doce años tú me llamaste derrochador. Es horrible, pero es demasiado tarde para que pueda cambiar. Ciertamente, sé que si te niegas a escucharme, mi vida será un desperdicio.
Dime, por favor, que puedo esperar. 

Thias_18_09_2006_-_copie

ROBERT MARGERIT (FRANCIA. 1910-1988)

homme

Escritor, pintor y periodista francés nacido en Brive-la-Gaillarde. Cursó sus estudios secundarios en Limoges. Aunque empezó a estudiar para notario para complacer a su padre, se centró en la pintura por afición y en la literatura por vocación. Empezó a ejercer el periodismo en la misma ciudad de Limoges a partir de 1931, tanto en un periódico local como en Radio-Limoges. A partir de 1948 se convirtió en redactor jefe del diario Le Populaire du Centre, periódico que había desaparecido durante la ocupación nazi. Su cuatrilogía de novela histórica acerca de la Revolución Francesa (con L’Amour et le TempsLes Autels de la PeurUn Vent d’acier, los tres publicados en 1963, y finalmente Les Hommes perdus, de 1968), le valió el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa.  © Lecturalia

TEXTOS :

El tesoro de Morgan (fragmento)

“ Mas todos soñábamos. Con la mar haciendo desaparecer nuestras preocupaciones y la vida que llevábamos, que nos volvía tan feroces como ingenuos, nos quedaba tiempo suficiente para soñar indefinidamente.
Si dos años atrás, cuando Bill Burke, el contramaestre, me hizo salir de la cámara de Flint para que firmara el contrato de fletamento (que era la ley del navío), me hubieran descrito la clase de vida que me aguardaba, no lo habría creído.
Pero, a excepción de las sobrias palabras del capitán designando mis funciones, nadie se encargó de decirme en qué consistía la rutina del mar. Bill me instruyó sin orden ni concierto sobre los rudimentos del oficio. Brice Coquelle me enseñó sus normas esenciales y así aprendí a determinar la altura de una estrella con el cuadrante y a trazar el derrotero en la carta de marear. El resto, lo aprendí yo solo mirando cómo lo hacían los demás. Imitaba sus gestos para agarrar los brandales que forman las escalas de viento. Ellos las subían corriendo, como si fueran escaleras. Yo remedaba la crispación de los dedos de sus pies para aferrarme al marchapié, es decir, un cabo afirmado al palo horizontal en el que se enverga la vela por el grátil, y que pende a lo largo de las vergas a manera de festón. El día que los vi empuñar las hachas de abordaje para asaltar la cubierta de un barco al que dábamos caza desde por la mañana, también los imité. Me batí como ellos porque ellos se batían. Le cogí el gusto a la lucha. Cada vez que asestaba una estocada con mi acero reluciente, pensaba en la tía Cathy, en la gente que necesitaba saberme culpable y en el verdugo que tan a conciencia cumplía con su oficio. Después de ese primer combate, redacté el inventario del botín y calculé las partes que tocaban según las reglas estipuladas en el contrato de fletamento. Por lo general, esa era mi función como cronista de a bordo entre los caballeros de fortuna.
Lo que atañía a la lucha podía haberlo imaginado. Lo que sobrepasaba cualquier previsión era la monótona vacuidad de los días transcurridos en una rutina cuyos detalles se borraban en un perpetuo retorno; ese eterno vagar sobre una marca si inmutablemente serena, a ratos con alguna turbonada, que se iba tan de repente como venía, donde de pronto parecía que el viento y las olas habían decidido suprimir nuestro impertinente cascarón de nuez, o, las más de las veces, en medio de la calma chicha de los tórridos mares ecuatoriales, con el navío abandonado a su propia suerte, inmóvil sobre su reflejo como una casa en medio de un lago. Nuestra vida era un débil rescoldo entre las cenizas; se consumía sin pena ni gloria en la repetición de los mismos gestos, arrastrándose lentamente entre el zafiro del cielo y el esmeralda de las aguas. 

English: Garden of La Guierle, Brive la Gailla...English: Garden of La Guierle, Brive la Gaillarde, France Français : Jardin de la Guierle, Brive la Gaillarde, France (Photo credit: Wikipedia)

Autorail X 2104 à Brive-la-GaillardeAutorail X 2104 à Brive-la-Gaillarde (Photo credit: Wikipedia)

Pourrat Henri

HENRI POURRAT (FRANCIA. 1887-1959)

Escritor francés nacido en Ambert. Nunca abandonó su región natal, a excepción del año que pasó en París, donde cursó estudios en el Liceo Henri IV, y de algunos escasos y breves viajes. En 1905, ingresó en el Instituto Nacional de Agronomía pero, enfermo de tuberculosis, debió regresar al seno de su familia e imponerse una vida calma y ordenada, que llenó con el trabajo de escritura, los paseos por el campo y la lectura. En diciembre de 1921, obtuvo el premio Figaro por el primer volumen de Gaspard des Montagnes y diez años más tarde, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, por la totalidad de la obra en cuatro volúmenes. En 1941, recibió el premio Goncourt por Vent de Mars y dedicó los doce últimos años de su vida casi exclusivamente al monumental Trésor des Contes, al que otorgaba suma importancia. Su obra, notablemente vasta -alrededor de cien libros- es muy diversa, poemas de juventud, novelas, biografías, ensayos históricos, filosóficos o religiosos y cuentos. Auvergne fue para él el lugar privilegiado que le permitió descubrir y comprender la naturaleza y el espíritu de la tierra para, desde allí, alcanzar lo universal. Gracias a su inmensa correspondencia con personas de orígenes muy diversos, a las visitas que recibía y a sus lecturas, se mantuvo permanentemente abierto al mundo.

images (5)

Parentignat

Gaspard des montagnes (fragmento)

“ ¿Nunca ha llegado a sentir una mayor dicha en la vida? Quizás al pensar en ella con verdadero vigor.
Estos misioneros intrépidos, que llevan el consuelo a los enfermos y moribundos, sin el menor temor, se exponen cada día al arbitrio del azar. La energía gallarda transforma y consagra al sacerdote del templo. Algunos sacerdotes deshonran los hábitos que visten e incrédulos son sorprendidos como el trueno que ruge.
El sacerdote que escuchaba todo esto, clamó:
-Acércate joven y mira las marcas en mi dorso como signo y testimonio de la fe.
Tiró de la sotana del presbítero y atónito contempló dos o tres enormes cicatrices…
Gaspard había sido bautizado por uno de aquellos refractarios tan cerca de Grange. La ceremonia se había desarrollado entre gendarmes, sin mucho decoro.
El padre sólo había de sumergirlo bajo una pila de piedra, afuera, como una burla en el patio, esperaba el carro. Así transcurrió aquel dos de septiembre entre el olor a heno y a mercado. 

Les Montagnards (fragmento)

“ Sus hombres hablaban de él con verdadera adoración. Un día vi cómo uno de ellos lo besaba. Aquella tarde del mes de abril había sido espléndida, al ser designado como instructor, a pesar de sus airadas protestas:
-Mi compromiso es con la lucha. Quiero luchar. Quiero combatir al lado de mis camaradas.
Seis semanas después, murió esbozando en sus labios una ignota sonrisa…Hubo reflexiones en aquellos pueblos montañeses de donde todos los hombres se habían ido y en donde las mujeres permanecían en duelo, sin floridos páramos o hermosas nubes. Hablo de los días de Verdún, nunca vistos. La memoria nunca abandonó la férrea conciencia que predispone a la muerte.
De antemano, el sacrificio había de ser realizado y el corazón sería circuncidado por funestos pensamientos acerca de la futilidad de la vida, de la certeza de una muerte segura, aunque morir antes o después no significaba nada.
Lo importante no era morir, sino morir con dignidad, sin lamentarse. Podría morir de enfermedad o ser atravesado por una bala. Así se expresaba el coronel Eilin.
-Te prohíbo llorar. Las lágrimas no deben asomar a tus ojos cuando escuches el murmullo de la muerte.
Sin embargo estas frases no mienten. El tiempo no es nada. ¿Qué podría haber mejor que vivir y servir con rectitud?
Aún, Pierre, no estás en la capilla azul. Los héroes de antaño tuvieron gestos propios de un gran corazón. Muere estando en pie. Esa será una breve y perfecta exaltación. Como la ramita del abeto, estos años de la guerra huirán de nuestra nación, hijo mío. 

English: L'Occitane en Provence store, Brive l...English: L’Occitane en Provence store, Brive la Gaillarde, France Français : Boutique L’Occitane en Provence, Brive la Gaillarde, France (Photo credit: Wikipedia)

Mission San Luis Rey. (Interior of Court.), fr...

Mission San Luis Rey. (Interior of Court.), from Robert N. Dennis collection of stereoscopic views (Photo credit: Wikipedia)

Mission San Luis Rey. (Interior of Court.), from Robert N. Dennis collection of stereoscopic views (Photo credit: Wikipedia)

Mission San Luis Rey de Francia, Established J...

Mission San Luis Rey de Francia, Established June 13, 1798, from Robert N. Dennis collection of stereoscopic views (Photo credit: Wikipedia)

Mission San Luis Rey de Francia, Established June 13, 1798, from Robert N. Dennis collection of stereoscopic views (Photo credit: Wikipedia)

RELATED ARTICLES

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s